Padres con Facebook, ¿hijos sin derechos?

Aún no soy padre y tal vez falten algunos años para serlo, así mi hermana pida a gritos sobrinos, pero a pesar de no saber mucho o mejor nada de paternidad soy hijo y usuario de las redes sociales, Internet y cuanta herramienta TIC que veo, eso me da ciertos elementos para este post. Tal vez algunos padres y madres consideren que soy un insensible o que no tenia mas de que hablar y me puse a divagar en el Blog, es posible.

El otro día escuchaba atentamente un grupo de orgullosos padres hablar de como han logrado controlar a sus hijos cuando llegan preguntando si pueden abrir una cuenta en Facebook porque alguno de sus compañeros de colegio tiene una cuenta, se escuchaban argumentos como “nunca le voy a dejar abrir ese Facebook, mire todo lo que les ha pasado a esos muchachos que salen en las noticias” o “que ni se le ocurra decirme otra vez, ¿acaso no ve que por ahí hay muchos peligros” y podría seguir escribiendo todo lo que esos padres decían. Muy probablemente por desconocimiento y por esa “desinformación” que abunda en algunos medios tradicionales. Esa noche tomé mis notas mentales y las deje allí para alguna ocasión.

Luego en una visita de esas sociales que se componen de llevar obsequios a la casa donde te invitaron y alabar el “buen gusto” de la señora de la casa, escuche como uno de los invitados decía que ya conocía a la bebe en varias fotos que había visto en Facebook y otras que le enviaron por correo electrónico, asegurando que las mejores eran las de la bañera. En ese momento no pude evitar pensar en lo que diría la bebe si pudiese hablar, reclamando privacidad, respeto y hasta exigiendo la eliminación de todo el material.

Los padres y madres orgullosos de sus hijos y con todo el derecho de demostrar su felicidad, en ocasiones olvidan que muchas de sus publicaciones, a pesar de contar con una buena configuración de seguridad y privacidad en los perfiles, pueden llegar a un numero indeterminado de usuarios, producto de los comentarios de los amigos en la red social, de las famosas etiquetas y otras tantas situaciones propias del uso de las TIC.

Pero sin generar terror o preocupaciones por el tema del destino final de los contenidos, esta la privacidad de los infantes; ¿te gustaría que publicarán la foto que tomaron de ti cuando eras bebe en la bañera?. Que sentirías si mañana llegas a la oficina y tus compañeros  en medio de risas y bromas te cuentan que vieron la foto de cuando caías de tu triciclo veloz?. Tal vez los bebes o niños en la primera infancia no puedan expresar su inconformidad por esta situación y debe ser probable que ni conciencia tengan de ello, pero mañana crecerán y así trates de impedirlo por todos los medios, así implementes tu propia ley SOPA en casa para impedir que usen Internet y sus herramientas, algún día tendrán la oportunidad de conectarse y es probable que quieran ver las publicaciones de papá y mamá encontrando un álbum entero, completo de fotos de la niñez, muchas en situaciones dignas del registro fotográfico, su primera medalla en natación, su trofeo por ganar el concurso de ciencia o la vez que pescaron en familia, pero otras que hacen parte de esa intimidad y privacidad que todos consideramos no debe salir de nuestros hogares.

El derecho que tienen los padres de publicar la felicidad que los embarga por las situaciones de sus hijos, debe tener limites, pues estos a la final son personas en formación, con criterio y con los mismos derechos. El respeto y la confianza con los hijos se construyen en todos los escenarios, hasta en Internet, y en virtud de la responsabilidad de formación que tienen los padres con sus hijos esta el establecer un buen comportamiento en el uso de las TIC, entendiendo que antes que prohibir en el futuro pueden guiar en el presente.

Espero que esos hijos no lleguen a odiar las TIC producto de las fotos en la bañera y terminen Glove & Boots:

httpv://www.youtube.com/watch?v=flRg9Q1d3kY

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