En la esquina me sale más barato

En el mundo de los negocios sin importar el lugar, el producto o los servicios las partes involucradas querrán según su papel, comprar a menor precio, vender a buen precio o lograr un acuerdo justo para todos. Ha sido así desde la antigüedad y seguramente lo será por mucho tiempo.

Sin embargo en la dimensión en ocasiones osada del emprendimiento sucede algo interesante solo para el análisis, porque en la práctica es mortal para muchos emprendedores. Hoy encontramos infinidad de productos y servicios de startups que solucionan muchos de los problemas de las empresas privadas y entidades públicas, herramientas concebidas por talentosos grupos de profesionales y entusiastas que al momento de llegar al mercado sufren una extraña metamorfosis presas de la oferta y la demanda, pues se pasa de la oferta de una gran herramienta, de una solución a la presentación de “una aplicación de unos muchachos”.

Es recurrente el caso en el cual los emprendedores después de invertir mucho tiempo, esfuerzos y casi todo su dinero se presentan en el mercado con su solución y los potenciales clientes consideran que por el simple hecho de estar iniciando la actividad empresarial el producto o servicio debe tener un precio muy bajo. Frases como “eso se ve bien, pero me parece caro” o “pues revisen el precio porque en Internet vi uno más barato” son típicas en las negociones.

Estoy seguro que el comprador no ignora que el emprendedor en sus inicios a pesar de no contar con toda la infraestructura de una empresa también tiene costos de operación, realiza inversiones y como todos, espera obtener rentabilidad de su actividad. Ahora, si lo ignora es momento de dejarlo claro.

En un ejercicio simple podemos revisar algunos de los costos de operación de un equipo de emprendedores, por lo regular requieren de un sitio para el desarrollo de sus actividades, energía eléctrica, conexión a Internet, equipos de computo, algún servicio de telecomunicaciones, comida pues contrario a lo que piensan algunos, lo emprendedores también comen. Estos costos de una u otra forma son trasladados al precio final del producto o servicio y este simple hecho más el análisis de competidores, soluciones sustitutas, complementarios y el mercado permiten que al final se llegue a la mesa con un propuesta para la negociación.

Con todo esto es importante invitar a las empresas y entidades a reflexionar sobre la realidad de los emprendedores, no son ellos unos entes que deambulan entre bebidas energizantes y líneas de código, tampoco seres que en las peores condiciones imaginables crean aplicaciones y pensar muy bien antes de decirle a los emprendedores: bájele que en la esquina me sale más barato.

alexricand

Ing. Electrónico, interesado y apasionado por las TIC. Director DATIC / CIO de @AlcaldiaDeTulua 2016 - 2019 Facilitador @StartupWeekend #BrigadaDigital

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