El cuidado con el “lenguaje incluyente”

Hace unas cuantas semanas fui invitado a la planeación de una mesa sectorial en tecnología para la región centro del Valle. Uno de los tantos puntos que se debatieron en esta reunión y que continuarán en discusión tenía que ver con el nombre de la mesa sectorial, dentro de todas los argumentos expuestos, algunos comentamos la necesidad de seleccionar un nombre que abracará varios campos de la tecnología y recuerdo que pronuncie la frase, muy de moda ahora en año electoral, “… debemos ser incluyentes desde el lenguaje”

La razón de esta frase para muchos tiene que ver con la necesidad de incluir la mayor cantidad de situaciones, comunidades, individuos, casos, entre otros elementos en la definición de un plan, política, proyecto o estrategia para efectos de asegurar una óptima ejecución y de paso una clara comunicación.

Otros consideran que este tipo de lenguaje se debe usar para evitar malas o sesgadas interpretaciones por parte del público, ya que una parte de este puede considerar que está excluido al no ser nombrado o no identificarse con la información que está en la comunicación.

Hoy vemos de forma permanente iniciativas y movimientos que buscan o propenden por la defensa de lo individual, esgrimiendo los derechos del ser como tótem de su lucha, la cual a la final termina abarcando otros individuos con iguales intereses.

Como parte de un gran equipo de profesionales y amigos que a diario estamos entre lo público y lo privado aportando en diferentes proyectos, encuentro todo tipo de situaciones, hoy una que llamo mi atención fue esta publicación:

Screenshot_46

Interesante aplicación, seguro la revisaré en próximos días; por lo pronto me detengo a reflexionar si los únicos géneros musicales que generan situaciones de convivencia ciudadana son reggaeton, vallenato, rancheras o metal. ¿Qué pasa con el vecino que no soporta La Valquiria de Wagner con alto volumen un sábado en la tarde?

Ahora, ¿la comunidad o el grupo de personas que disfrutan del Metal tienen desde ya el estigma de que su música es estridente y deben ser denunciados por alterar la convivencia ciudadana?

Seguro no vamos a ver las calles inundadas de personas con carteles defendiendo los géneros musicales mencionados en la publicación porque se sientan marginados y estigmatizados, pero el caso sirve para analizar que desde el lenguaje se puede estar generando una potencial crisis en la comunicación. Así que mejor leer una y otra vez antes de publicar, sobre todo cuando se hace como entidad pública pues a la final debe contemplar a toda la población.

alexricand

Ing. Electrónico, interesado y apasionado por las TIC. Director DATIC / CIO de @AlcaldiaDeTulua 2016 - 2019 Facilitador @StartupWeekend #BrigadaDigital

Deja un comentario